Educación Social y otras cosas mucho menos importantes...

domingo, 21 de febrero de 2010

Re-reflexionando


"Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida"
Pitágoras

Siguiendo la línea natural del tiempo atravesamos el ecuador del curso pasando sin descanso de la espiral de exámenes, trabajos y plazos de entrega a la novedad del comienzo de otras asignaturas, profesores, estructuras y horarios... Por el carácter de este cuatrimestre invita a un periodo de reflexión, no solo porque es el meridiano del año, sino porque también lo es de la diplomatura y son muchas los planteamientos sobre los que debemos recapacitar. Para ello, son distintas las formas en las que podemos medir nuestros avances y carencias, valorando la compensación del esfuerzo hecho y diseñar el que queda por hacer…; para algunos la medida serán las notas (porque así seremos medidos), las columnas de apuntes, los libros leídos, etc., para otros será la autonomía adquirida, las capacidades y destrezas, la mejora de su vocabulario, la resta entre el saber y saber hacer de antes y el de ahora. En la apuesta que desde el principio hice desde este blog, empeñado en dar siempre una perspectiva distinta a las cosas, entenderé que la medida se encuentra en la valoración de las preguntas y análisis que ahora me hago y que estarán formulados desde adquisición de nuevos conocimientos, mi experiencia y una nueva amplitud de miras.

Desde la perspectiva de la asignatura, llego a este punto con la satisfacción de ponerle nombre a muchas de las cosas que ya conozco, sumar conceptos, conocer tendencias y poder concretar y aplicarlos en casos prácticos reales aunque sea desde la distancia que proporciona el papel y aderezado con la narrativa de Concha o Almudena. Esa misma distancia que te omite la información de las impresiones, las caras y el contacto humano y que  a la vez te permite una labor más reflexiva sobre el asunto. Dependerá mucho para la práctica de tu propio carácter, habilidades y experiencia, lo cual a estas alturas y debido a la edad me preocupa menos porque uno afronta los retos con  una caja de herramientas  con más recursos y los maneja con más destreza. Precisamente creo que es de lo que muchos aún no se han dado cuenta y que están a la espera de que se les diga que tienen que hacer en cada situación… eso es imposible porque dependerá de muchísimos factores incontrolables.

Como conocedor del mundo laboral, tanto público como privado, me preocupa más a la hora de pasar a la practica el conflicto frecuente que se produce entre el saber, saber hacer, querer hacer y poder hacer que nos enseñan, con el que va ha ser habitual “te dejo hacer” que muchas veces responderá a intereses muy lejanos a la educación social; algo parecido a lo que veíamos en Fuerte Apache en una reunión entre los técnicos del centro… que tanto indignó a mis compañeros de clase y es importante saber que las limitaciones en ese sentido nos llevarán a cometer errores y acabar perdiendo la perspectiva de los casos y las intervenciones… y esa es una batalla para la que hay que estar preparado. El sentido común tan valorado y fomentado en el ámbito universitario a veces llega a ser un gran desconocido en el ámbito laboral y será muy importante mantenernos firmes e independientes en la convicción de nuestras capacidades.

Otro conflicto que considero que supondrá un choque significativo es el concepto de trabajo en grupo con la realidad cotidiana. Por mi experiencia creo que lo que se considera trabajo en grupo en la facultad no existe como tal en el mundo laboral. Si bien se apuesta por una horizontalidad a la hora de trabajar en grupo, en la practica se convertirá en la verticalidad del trabajo en equipo… que es distinto. Los equipos multidisciplinares a los que tantas veces aludimos, estarán compuestos por expertos en distintas materias y con distintos cargos, donde la opinión de unos pesará más que la de otros y las múltiples dimensiones de los problemas a los que haremos frente harán que se nos asigne una parcela sobre la que tendremos que trabajar solos con los condicionantes y limitaciones que nos impongan otros… y esa forma de trabajar no es la de el trabajo en grupo, donde nos ocupamos de las cosas desde la misma visión educativa y además, tras un año y medio de experiencia en clase, es habitual y consentido escurrir el bulto y agazaparse bajo alguien que asuma la responsabilidad. Eso ultimo creo que tiene dos problemas a largo plazo uno la dependencia y otro la falta de criterio profesional… y en el mundo profesional no faltará quien esté al acecho aprovechar estas circunstancias. Obviamente no siempre es así pero mi bagaje personal me hace plantearme estas cuestiones y que conste que no me refiero a esta asignatura especial sino lo que comento ahora es desde una visión general. Reflexiono en este sentido porque de aquí a nada daremos el salto al “maravilloso mundo de las prácticas”

Mi faceta administrativa y experiencia en la administración pública también me lleva a considerar y asumir que la realidad diaria responde a intereses políticos y económicos, no a las necesidades reales de las personas y eso nos va a situar en mitad de un conflicto constante, sangrante e injusto, en el que habrá que sopesar continuamente entre lo que debo hacer, lo que voy hacer y lo que me dicen que haga, del que procuraremos salir airosos (o no) para así no caer de cabeza en la exclusión social reservada para los que disienten.

Quizás estas reflexiones son un poco pesimistas, pero dicen que el pesimista es un optimista con experiencia, y estoy de acuerdo porque estas reflexiones no me desaniman… me preparan y así alimento la ilusión. De todas maneras, para acabar con una visión  esperanzadora que le va abriendo puertas al ámbito de la Educación Social,  el otro día leía en el blog de Eduardo Punset este articulo (leer) muy interesante que contaba como la ciencia demuestra que el dolor emocional y el físico tienen mecanismos distintos pero efectos similares. Reflexionando sobre las implicaciones futuras de este “descubrimiento” (lo entrecomillo porque no deja de ser una constatación científica de algo que ya sabíamos) es inevitable establecer un paralelismo entre los médicos y psicólogos que diagnostican y la labor de enfermería que ejecuta e interviene con la labor de los educadores, quizás en el futuro… trabajando codo a codo en el ámbito sanitario.

Saludos

3 comentarios:

Toy con usted señor Deivi. Yo creo q han fallao varias cosas. Yo por mi parte estaba un poco ida (lo cual ya se hace un clásico por desgracia). Creo q la problematica de la dinamica ha sido: primera que la protagonista Rebecota la mas malota, sea un tio grande con barba desconcierta jajaja Creo q fallamos en la delegacion de responsabilidades cnd trabajamos en grupos grandes, xq la dinamica en sí era bastante buena. Es decir, pensando y siendo crítica conmigo misma tb, creo q hemos fallado en participación, colaboración, organización, trabajo en grupo... haciendo lo mismo pero cambiando esto hubieramos sido más eficaces...creo q explicarme oy no es uno de mis fuertes... En fin, era más que nada por comentarte, ponerte algo y aprovechar la oportunidad de meterme contigo, q recibes muchos alagos y yo se que a ti te funciona mejor la caña (lo hago por ti y x tu proceso de aprendizaje ;-P).

bueno como se habrá dado cuenta esta comentario era para la entrada de la tela de araña... lo siento, soy una joven muy desactualizada y me cuesta acertar en estas cosas jajajaja, pero mantengo la esperanza xq se q llegaré a hacerlo bien

Pero te has equivocado? no... si yo pensé que se trataba de una genialidad intencionanda para poner de manifiesto lo ida que estas!! ;) si funciona mejor la caña.. pero tiene estos riesgos para el que la da.. jejeje. Bexotes y gracias por comentar!!

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