Educación Social y otras cosas mucho menos importantes...

domingo, 7 de marzo de 2010

Drogas & Juventud


”Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos”
Confucio (551 AC-478 AC) Filósofo chino.

Siempre he sido de la opinión que todo aquello que te altera la conciencia te roba un trocito de tu vida, no importa que se trate de una droga, de una adicción u otra cosa… da igual cuales sean las cadenas que te priven de tu libertad si acabas convirtiéndote en un esclavo.

La amena exposición de los compañeros llevaba un difícil, complicado y espinoso tema de fondo, las adicciones a las drogas en la juventud. En esta sociedad de aparente doble moral, donde unas drogas son legales y otras no, parece que a estas alturas aún no sabemos abordar y unificar criterios con respecto a este tema, siempre salpicado por aspectos sanitarios, sociales y morales.

Una vez en marcha la exposición con una original puesta en escena, entramos en materia poniendo de manifiesto que la evolución de las drogas acompaña a la del hombre, como la de cualquier instrumento que este utiliza y que de esta manera han estado siempre presentes a lo largo de su historia. Independientemente del fin propuesto, el individuo que decide tomarla pierde el control de una determinada parte de su ser. Los hombres y mujeres, interactuando con su entorno, utilizan sustancias que alteran la química de su organismo con diferentes efectos e intencionalidades, unas veces con fines religiosos, otras con fines medicinales o con un fin meramente lúdico.


Esta perspectiva histórica nos deja claro que las drogas han cohabitado con el hombre desde siempre, lo cual me parece bastante interesante porque da pie ha hacerse la primera pregunta… si esto ha estado siempre ahí ¿por qué ahora es un problema tan grande para nuestra sociedad? Pues principalmente creo que por dos razones; primera, el uso que se le está dando única y exclusivamente lúdico que quizás no se le había dado en otro momento de la historia y segunda, la popularización del consumo por parte de la población cosa que antes estaba reservada a “círculos exclusivos”. Los costes sociales de las incidencias en  estos “círculos exclusivos” nunca han supuesto un problema porque eran mínimos pero ahora… Los costes sociales de un sector amplio de la población que usa y abusa de estas sustancias son la dependencia, las familias destrozadas, delincuencia, indigencia, costes sanitarios, generaciones perdidas, programas de ayuda, y todo esto unido a la evasión de capital al mercado negro de los traficantes que no pagan impuestos y no sostienen estos costes sanitarios y sociales que generan… Quizás por aquí vayamos viendo lo de la doble moral que decíamos antes… el tabaco y el alcohol van gravados en su precio por impuestos especiales.

Recordemos que la heroína hizo estragos en toda una generación en los años ochenta y raro es hablar con gente de cuarenta a cincuenta años que no conozca o sepa de alguien que se quedo en el camino. En pocos años se veía por las calles a gente relativamente joven como si fueran muertos vivientes carcomidos por los efectos de la droga. Esa imagen, la aparición de asociaciones como la FAD (Fundación de Ayuda Contra la Drogadicción, del cual nos hablaron nuestros compañeros) y la agresiva campaña por parte de las autoridades consiguió acabar casi por completo con el consumo de heroína, pero ¿acabó con el problema? No. Las drogas, como toda industria, intenta mejorar el producto eliminando las consecuencias no deseadas y tan temidos por los usuarios, abriendo campo a la ya conocida cocaína, que supuestamente no tiene esos devastadores efectos secundarios (y por lo tanto coste social)… Como se está demostrando eso es mentira, solo se retrasaron y cambiaron los síntomas, y está todavía por constatar el resultado que tendrá en mi generación y posteriores el uso y abuso de esta droga, donde veremos a ver si las enfermedades mentales con carácter grave y los infartos cerebrales no irrumpen con fuerza cuando se alcancen determinadas edades. La estadística se encargará de confirmarlo y cuando las consecuencias cuesten dinero se pondrán soluciones (así se ha hecho con alcohol y tabaco)

Como apuntaba antes, parte del problema es la popularización del consumo y facilidad de acceso a ellas y ahí poco podemos hacer ya que es una cuestión del ámbito de la seguridad ciudadana, pero otra de las razones es el uso lúdico que se le da a las drogas y ahí la Educación Social tiene mucho que decir, como por ejemplo luchar contra lo mitos e ideas preconcebidas tal y como lo hicieron nuestros compañeros desde un punto de vista muy  divertido y original, donde usando una pelota llena de pegatinas como instrumento aludían a alguna idea preconcebida sobre el asunto, no solo invitando a responder sobre su veracidad sino también y en más de una ocasión generando el debate y la reflexión, tratando cuestiones muy interesantes y de actualidad como la legalización o la del consumo responsable (lo cual como señalé en clase, me parece una contradicción que se apueste por un consumo responsable cuando el consumo de drogas puede llegar a ser un eximente de responsabilidad legal).

De todas las opciones… ¿Cuál sería la solución? Quizás no haya una fórmula magistral que funcione para todo pero si es verdad que el uso de la droga aparece casi siempre como sustitutivo de otras cosas que de manera habitual u ocasional no tenemos… afecto, aventura, emoción, diversión, autoestima, personalidad, libertad, etc. y aprovechando estos huecos se instalan y se adueñan de las personas. En todas esas carencias, como educadores sociales, tenemos mucho que decir y hacer.  Por lo demás, enhorabuena a los compañeros por su exposición..

Saludos

1 comentarios:

estupendo el escrito David, me alegra que te gustara la puesta en escena jeje y la tematica.

un abrazo deivi

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