Educación Social y otras cosas mucho menos importantes...

domingo, 28 de marzo de 2010

Menores y Edad Penal

Continuando el ciclo de exposiciones que caracteriza al segundo cuatrimestre, tocamos el otro día el controvertido tema de los menores y la edad penal. Para comenzar, empezaron por dejar claros algunos conceptos importantes a través de una sencilla dinámica.

¿Qué es un menor de edad? Pues es una persona que todavía no ha tenido tiempo de adquirir psíquica y culturalmente las pautas de comportamiento social necesarias para ser considerado plenamente dueño y responsable de sus actos de la misma forma que lo es un mayor de edad y al cual le asiste un derecho prioritario, constitucional e internacionalmente reconocido a la educación integral

¿Que es responsabilidad penal? Pues es la consecuencia jurídica de la violación de la ley, realizada por quien siendo imputable, lleva a término actos previstos como ilícitos, lesionando o poniendo en peligro un bien material o la integridad física de las personas.

Aquí surgieron las primeras dudas y debates ya que el tema es de mucha actualidad. Como ya hemos visto, la adolescencia tiene muchas dimensiones y es un proceso mucho más complicado de lo que parece, tanto, que es demasiado simplista fijar una edad tope que haga de frontera entre esta etapa y la madurez. Quien ayer no tiene estas capacidades al cumplir hoy dieciocho si, igual de injusto es en un sentido que en el otro.

La sociedad está en continuo avance y si hace treinta años un chaval con dieciocho años tenía unas circunstancias, hoy tiene otras; ni mejor ni peor…simplemente otras. ¿Sería muy descabellado pensar que quizás la ley debería avanzar y no fijar la edad de una manera simplista en los dieciocho y ser más consciente de la realidad que vivimos? ¿Podrían las leyes discernir la responsabilidad penal de manera progresiva a lo largo de la adolescencia y no ceñirse a los dieciocho? Las etapas de la adolescencia estás más que estudiadas, analizadas y descritas, existen pedagogos, psicólogos, educadores se podría hacer un esfuerzo y pensar en una ley que delimite y ajuste la responsabilidad penal según las edades, esto incluso tendría un efecto progresivo en la madurez legal de la persona aceptando y ampliando responsabilidades conforme se crece dentro de una sociedad. Había pocos minutos  para que pudiera transmitir esta idea en clase con claridad ya que el trabajo y el tiempo eran de los compañeros, pero para eso tenemos el blog, así que siguiendo con las definiciones ¿Qué ocurre cuando un menor de edad incurre en responsabilidad penal?… pues que va a un centro de menores…

¿Qué es un centro de menores? Pues es un establecimiento dotado de las instalaciones, equipamientos, servicios necesarios y medios personales para desarrollar prestaciones o programas para menores infractores, en ejecución o apoyo de las medidas judiciales que a éstos les han sido impuestas por Juzgados de Menores. Así pues, parece que tenemos mecanismos para actuar legalmente con menores que incurren en delitos de los cuales son responsables.

Una vez visto esto los compañeros nos enseñaron la legislación vigente. La LEY ORGÁNICA 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores, fue ampliada por el REAL DECRETO 1774/2004,de 30 de julio, en el que se aprueba el Reglamento de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, reguladora de la responsabilidad penal de los menores. Y por último la ley LEY ORGÁNICA 8/2006, de 4 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 5/2000, para pretender una mayor proporcionalidad entre la respuesta sancionadora y la gravedad del hecho cometido y se amplían los supuestos en los que se pueden imponer medidas de internamiento en régimen cerrado a los menores, añadiendo al ya existente los casos de comisión de delitos graves y de delitos que se cometan en grupo o cuando el menor perteneciere o actuare al servicio de una banda, organización o asociación, incluso de carácter transitorio, que se dedicare a la realización de tales actividades. También se adecua el tiempo de duración de las medidas a la entidad de los delitos y a las edades de los menores infractores, y se suprime definitivamente la posibilidad de aplicar la Ley a los comprendidos entre dieciocho y veintiún años. Además, se añade una nueva medida, semejante a la prevista en el Código Penal, consistente en la prohibición al menor infractor de aproximarse o comunicarse con la víctima o con aquellos de sus familiares u otras personas que determine el juez.  Por otro lado, se faculta juez para decidir si la condena una vez cumplidos los dieciocho se puede  terminar de cumplir en un centro penitenciario. Todas estas ampliaciones y reformas son necesarias tras ver los resultados reales y poco satisfactorios de la aplicación de la ley anterior. Se habló aqui de Emilio Calatayud Pérez, Juez de Menores en Granada y que goza de fama por sus conferencias e intervenciones que han desarmado argumentos absurdos  que se instauran en nuestra sociedad, usando una lógica y sentido común aplastantes y demostrando que el sentido comun es una vez más, el menos comun de todos los sentidos.

El internamiento de los menores en centros tiene como finalidad realizar  tareas socio-educativas que consisten en que el menor lleve a cabo actividades específicas de contenido educativo que faciliten su reinserción social y es ahí donde la educación social tiene mucho que decir y hacer. Para plantear una intervención adecuada es necesario saber y conocer en que tipo internamiento se encuentra el menor. Para ello los compañeros nos explicaron cuales son los distintos niveles y tipos de internamiento:

Internamiento en régimen cerrado: los menores residirán en un centro donde realizarán las tareas y actividades educativas correspondientes, pero siempre en el interior de éste.

Internamiento en régimen semiabierto: Al igual que en el caso anterior, los menores residirán en el centro pero, a diferencia del régimen cerrado, estos sí que podrán realizar actividades exteriores.

Internamiento en régimen abierto: Los menores realizan todas las actividades en su totalidad fuera del centro. Aun así el centro será su domicilio habitual.

Internamiento terapéutico: Es un internamiento más personalizado y dirigido a las circunstancias de cada menor, ya que abarca a aquellos menores con trastornos o problemas psíquicos o con alguna dependencia fuerte a drogas y por consecuencia trastornos de la realidad.

Tratamiento ambulatorio: A dichos centros acuden menores con tratamientos a adicciones o alteraciones psíquicas o de conducta. Pero no es una estancia continua, las visitas son esporádicas según el tratamiento.

También existen otras alternativas más abiertas que por no alargarme tan solo citaré,como la asistencia a un centro de día, permanencia de fin de semana en el centro, libertad vigilada, convivencia con otra persona, familia o grupo educativo,  prestaciones en beneficio de la comunidad, realización de tareas socio-educativas, amonestaciones, privaciones, inhabilitación absoluta, etc. Lo que está claro que en todas ellas se apuesta por la educación como herramienta de reinserción y los educadores sociales son pieza fundamental en ello, aunque hay que asumir que el reto es difícil a la vez que muy importante y que reune la esencia de la educación social y la de esta asignatura INTERVENCIÓN EDUCATIVA SOBRE PROBLEMAS FUNDAMENTALES DE LA DESADAPTACIÓN SOCIAL, no lo olvidemos.

Los miembros del grupo intentaron contactar con un centro de menores sin éxito e hicieron, a mi modo de ver, lo que hay que hacer y de lo que debieran tomar buena nota los compañeros que no estén relacionados con el mundo laboral… cuando uno no puede realizar un trabajo hay que justificarlo, porque precisamente que no consigamos lo que se nos pide no significa que no se haya trabajado y siempre, nos dediquemos a lo que nos dediquemos, hay que documentar nuestro labor. Por ello de una manera muy simpática y distendida nos contaron a quien llamaron, quien les dio largas, quien les atendió, quien los derivó, los problemas con la burocracia y las muchas dificultades con las que se encontraron y a las que tuvieron que hacer frente, etc. Creo que esta parte aunque no consiguieran tomar contacto con un centro de menores fue muy ilustrativa y enriquecedora, porque creque es una manera de ponernos en contacto con la realidad que rodea a estos centros.

Para terminar nos invitaron, mediante la visualización del video que he colocado debajo , al debate sobre la posible realidad en un centro de menores cuestionando así su funcionamiento y su finalidad. El debate se hubiera alargado y el tiempo paso volando una vez más ya que empezó muy interesante y se valoraba que algunas de las afirmaciones del video fueran cuestiones de seguridad imprescindibles y habituales en los centros de menores y no tecnicas de tortura como se insinua en el video.





Saludos

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