Educación Social y otras cosas mucho menos importantes...

miércoles, 9 de junio de 2010

Salir del armario...

Una de las cuestiones que han planteado a lo largo del curso, es la dificultad por parte del profesorado para traer casos reales a clase, sobre, todo por respeto a la intimidad de los protagonistas. Si bien en una de las exposiciones que trataba el tema de los “Sin techo” lograron grabar un caso real y acercarlo a la clase, en este caso los protagonistas eran nuestros propios compañeros.

No sorprendió a nadie porque conocíamos la condición de cada uno, sin tener porque, pero ya van casi dos años juntos en esta aventura y la cercanía, la confianza y la costumbre hacen inevitable tratar con naturalidad todos los temas. En algunos casos más, cuando por ejemplo con alguna compañera, a lo largo de innumerables tardes de biblioteca, se comparten además de las horas de estudio, la afición por las féminas. De todas maneras, el que lo supiéramos no les quitó ni un ápice de valentía y de coraje, no por confesar su condición sexual, sino por compartir con nosotros el íntimo trance de su “salida del armario” en su entorno cercano. Fueron momentos emotivos para ellos y desde la empatía, también para los oyentes ya que es de valorar el esfuerzo que supone, como en el caso de mi cómplice compañera de biblioteca, revivir momentos amargos de incomprensión en su entorno próximo que le hicieron tragar saliva durante la narración.

Con respecto a la homosexualidad, no siempre he pensado igual. La madurez y el conocimiento han sido claves para entender lo que escapa a la propia experiencia y vivencia y te das cuenta que cuanto más se conoce y se sabe, menos preparado se está para emitir una opinión o juicio de valor y quizás ahí este la primera cuestión… ¿Qué juicio de valor tengo que emitir yo? La respuesta es rotunda. Ninguno.

Los que defienden que la homosexualidad es una desviación parten de la base de la función reproductora de los órganos sexuales, la función fisiológica y el diseño biológico de un pene es introducirse en una vagina y por lo tanto psicológicamente y haciendo un símil con la informática el software (los programas) debe corresponderse con el hardware (los recursos físicos del ordenador); si esto no es así existe una disfunción o una desviación, partir de ahí se puede llegar a aceptar la homosexualidad como una enfermedad, disfunción, alteración, etc. como se la quiera llamar. La lógica proposicional que se le aplica al razonamiento es aplastante, parece incluso, de sentido común.

Como ya nos demostró el grupo que abordó el colectivo gitano, la construcción de un razonamiento en función de datos parciales nos lleva a conclusiones imprecisas (cuando demostraron que el Parque Alcosa, estaba más excluido que el Polígono Sur). En esta ocasión, para la secuencia lógica se tiene en cuenta la filogenia pero no la ontogénesis (conceptos de Psicología Cultural). Si bien es cierto que el razonamiento parte de la función filogenética de los órganos sexuales, no se tiene en cuenta que la cultura toma parte del proceso de desarrollo ontogenético, basándose en los procesos de mediación cultural a partir del nacimiento; o lo que es lo mismo y en cristiano, no se tiene en cuenta que los órganos sexuales, dependientemente de su diseño y de la función reproductora, tienen también la finalidad de dar placer al individuo y esto ha sido y sigue siendo reprimido por la sociedad durante siglos, en base a raciocinios como el anterior. Nos encontramos además con el papel de los roles sociales que se asumen para un sexo y otro, eso, que es lo que crea el conflicto entre mente y cuerpo, software y hardware; eso es cultural y no genético.

Si entendemos que su finalidad es también proporcionar placer, como cada uno lo obtenga forma parte de la intimidad y libertad del individuo que mientras no altere o no respete la intimidad y libertad del resto, nadie tiene derecho a valorar. Porque puestos a valorar desde la militancia de mi heterosexualidad, cada persona es distinta y cada cual alcanza el placer de diferente forma. La experiencia te demuestra que, como dije en clase, dentro de la propia heterosexualidad hay aparecen placeres mucho más antinatura que una pareja homosexual y es fácil tropezar discursos en un sentido y actitudes en otro… en fin, para otra entrada que nunca haré por lealtad, respeto y discreción. Lo que pretendo dejar claro es que el sexo, solo es un mutuo acuerdo íntimo entre personas que buscan placer en el uso de su libertad, fuera de eso no nadie tiene nada que decir.

Cuando veía a los compañeros contando su experiencia en clase de cómo afrontaron el hecho de contar a su familia sus preferencias sexuales, inevitablemente comparaba con cualquier otro, incluso conmigo. A mis 35 años y aún no me he visto en la necesidad de explicar a mis padres que tengo sexo con mujeres ¿Por qué mis compañeros si? ¿Por qué tienen que pasar por ese trance por poseer una condición sexual distinta a la habitual? ¿Por qué las personas sadomasoquistas, o incluso, muchos bisexuales no tienen que salir del armario?

Pues hablamos una vez más de presión social, de estigma, de la incomprensión del entorno, de tener que dar una explicación para que la comunidad no dañe a la familia, para no levantar comentarios y poder expresarse libremente. ¿Es necesaria una intervención educativa con estas personas? Si, pero paliar y sobrellevar esa presión social, porque a ellos no les pasa nada; pero quien si es objeto de intervención educativa es el entorno, para no condenar lo que no entiende y que no reprima lo que es distinto, para empezar a tratar a las personas por lo que son y no con quien se tiene sexo.

El trabajo de los compañeros estriba en el hecho de tener que justificarse por las preferencias sexuales de la persona, queda en el fondillo de la intención que consiste en entregarte antes de que te pillen… tanto es así que ambos coincidieron en apuntar a su descargo emocional tras la experiencia independientemente del resultado, de dejar sentirse proscritos, porque quizás… ¿pensaban que hacían algo malo? La presión social que repercute en su psique es desmesurada auto criminalizándose, así que por lo tanto trabajar y mantener la autoestima, trabajar la aceptación sostenida con una buena red de apoyo, y como se apuntó en clase, no únicamente formada por homosexuales para no crear un grupo excluido.

Nos hablaron sobre las actividades de la asociación LGTB, DEFRENTE  que basa sus acciones en la detección de problemas en el ámbito de los institutos y realiza actividades educativas en torno a este tema para evitar actitudes homófobas, que como vemos, aún queda una ardua labor por hacer.

Las generaciones que optaron por el ladrillo en vez de los libros, que ahora están descolgadas del mundo laboral y académico, han experimentado por la falta de educación un retroceso en el respeto de lo diferente. La incultura unida a la prepotencia del poder del adquisitivo merma la empatía y las habilidades sociales. De ahí y como comentamos en clase se reproducen puntualmente escenas que creíamos superadas. Ese es el sujeto objeto de la intervención educativa. Esperemos que mis compañeros sean los últimos que deban “salir del armario” por obligación y no por decisión propia.

Saludos

3 comentarios:

He leido tus dos ultimas entradas y me han gustado mucho, la ultima más q la del COLECTIVO gitano, ya que te faltaba decir que la exposición por parte de tu compañera fue brillante jajajaj. Es broma, ya esa te lo comentare con mas tiempo. Solo qeria salir del armario y cofensar publicamente que...
Tu BloG es de lo mejorcito que hay y que hace gala a la calidad de quien lo hace, y q es un placer siempre discutir contigo, xq sin duda alguna cuando piense en cosas que me han exo aprender en esta asignatura pensare que los debates contigo han sido muy enriquecedores. Aunque habitualmente lleve yo razon... Gracias x confesar publicamente tu heterosexualidad, yo te apoyo pervertio ;-).

muy buena entrada David, es un gustazo leerte!!

Muchas gracias compañeras por pasaros, leer y comentar... a mi edad y me ruborizáis... ;P

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